Imposición del escapulario del Carmen a un niño

15.10.2013 20:07

Imposición del Escapulario de la Virgen del Carmen a un niño de la comunidad

El miércoles pasado un matrimonio de la comunidad pidió a nuestro rector que impusiera el escapulario de la Virgen del Carmen a su hijito Jorge, de pocos meses. Los padres, devotos de esta advocación de María y feligreses asiduos, procedentes de familias hondamente cristianas, quisieron que esta celebración fuera en el marco de la misa diaria. Así una parte de la comunidad pudo acompañarles. La ceremonia fue sencilla y entrañable, muy vivida por todos los asistentes.

El Escapulario de la Virgen del Carmen es un signo de fe y de compromiso cristiano. Está  aprobado por la Iglesia desde hace siete siglos y representa un compromiso de seguir a Jesús como Maria: abiertos a su voluntad, guiados por la fe, la esperanza y el amor, próximos a las necesidades de los demás y orando en todo momento, descubriendo la presencia de Dios en todas las circunstancias de la vida. Es, también, un signo que introduce en la familia del Carmelo.

El escapulario alimenta la esperanza del encuentro con Dios en la vida eterna con la protección e intercesión de Maria. Los cofrades del santo Escapulario de la Virgen del Carmen rezan cada día siete Padrenuestros y Avemarías en honor de las siete excelencias que tuvo la Santísima Virgen.

Por estas siete excelencias se pide a la Virgen santidad en el alma y pureza en el cuerpo, observancia de la Ley santa de Dios, buena muerte y verse libre del Purgatorio para gozar de la vida eterna; tal como ella tiene prometido en la Bula del Papa, Juan XXII: amparará y favorecerá a sus devotos y cofrades en la vida, los asistirá en su muerte y librará de las penas del Purgatorio.

En esta foto podéis ver al pequeño con su escapulario, recién impuesto.