Más sobre la campana

19.02.2012 20:49

Hoy hablaremos más extensamente del material del que está fabricada nuestra campana. La  estannita se denomina también “metal de campana”. Su composición es una aleación metálica muy resistente, utilizada tradicionalmente para la fundición de campanas. Esta aleación contiene un tipo de bronce que utiliza cobre con estaño en una proporción de 3:1 (78 % frente a un 22 % en valores precisos), que se funden conjunta y fácilmente y luego se cuelan, produciendo la aleación más sonora de todos los bronces, siendo el tono más grave y profundo cuanta mayor cantidad de cobre posea la campana.

 

La mena principal es la estannita, un sulfuro de cobre, estaño y hierro. Un enfriamiento rápido aumenta la sonoridad de todas las aleaciones. Por esta razón el célebre químico Jean d’Arcet recomienda que las piezas de la campana se calienten hasta el rojo cereza, después de fundidas y moldeadas, y después de sumergirlas de golpe en agua fría se sometan a una presión bien regulada mediante un martilleo diestramente verificado, hasta que adquieran la sonoridad adecuada, después de lo cual se vuelven a calentar y se dejan enfriar lentamente al aire.

Durante la Edad Moderna en España se consideraba esta aleación como la más idónea para fundir piezas de artillería, de manera que la construcción de los cañones estaba en manos de los maestros campaneros. A ello se debe que el Arma de Artillería poseyera el denominado "privilegio de campanas", que consistía en la confiscación de todas las campanas y demás utensilios de cobre o bronce que existieran en toda ciudad conquistada, en reconocimiento a su desempeño.