Misa de final de curso

29.06.2012 20:01

Misa de final de curso

El miércoles 27 de junio celebramos la misa de final de curso de todos los grupos parroquiales. A las 19.30 h nos reunimos en el templo para hacer una acción de gracias por todo el curso pastoral.

En la homilía, Mn. Joaquín nos ofreció una reflexión sobre las condiciones que ha de reunir una comunidad para ser fecunda y creíble. A continuación podéis leer un extracto.

«Cuando una comunidad está unida, como buen árbol por el que corre la savia viva, da tres frutos:

—La alegría en el servicio. Esta alegría es rocío de primavera en el desierto; es dinamismo, gozo, brillo en la mirada.

—La coherencia personal, que nace de un crecimiento interior. El testimonio vital no es posible si no hay vida interior. A veces estamos como faltos de energía, sin fuerzas, ¡teniendo un don tan grande! Más allá de la estructura institucional, la Iglesia será convincente si hay creatividad, vida, entusiasmo, y sobre todo si la gente puede exclamar: «Mirad cómo se aman».

No caigamos en la autocomplacencia ni en el hiperactivismo —hacer por hacer cosas, intentando “captar” a la gente—. La capacidad de convicción vendrá por el testimonio coherente, no por las muchas actividades.

—El tercer fruto será la identidad. La vida parroquial la construimos nosotros, la comunidad. ¿Estamos unidos? ¿Sentimos gozo por reunirnos alrededor de Cristo? ¿Crecemos por dentro?

Identidad, testimonio, coherencia. Pese a la crisis y a un entorno adverso, estos tres frutos harán fuerte a al comunidad.

Santa Clara recordaba a sus hermanas: nunca olvidéis el origen de vuestra vocación, el día en que os enamorasteis de Cristo. Cada uno de nosotros podría preguntarse: ¿Estoy enamorado de Cristo? ¿Me siento comprometido e implicado? ¿Me abro al resto de la comunidad?

Estamos llamados a dar esperanza al mundo. Podremos ser testimonios creíbles si estamos bien cohesionados y unidos en Cristo.»