Encuentro arciprestal de parroquias del Poblenou

04.02.2018 20:54

Encuentro arciprestal de las parroquias del Poblenou

El sábado 27 de enero celebramos el encuentro anual de parroquias del Poblenou. Esta vez fue en la parroquia del Sagrat Cor, con la presencia del obispo auxiliar monseñor Sergi Gordo. El tema de la jornada fue el Espíritu Santo y su acción en la Iglesia. Además hubo comunicaciones sobre otras actividades arciprestales e iniciativas que se están lanzando desde Cáritas. 

Monseñor Sergi Gordo nos habló del Espíritu Santo en una charla amena e inspiradora. Estas fueron algunas de sus ideas…

* * *

Déjate guiar por el Espíritu Santo: pasa de una fe en blanco y negro, insípida, a una fe llena de color, sonido, aroma y alegría.

¿De qué manera está presente el Espíritu en nuestra vida? Descubre su presencia. El Espíritu está allí donde se reza: es él quien nos impulsa a la oración. Está allí donde se ama, él es quien nos hace amar. Está allí donde Dios se comunica: el desierto, el Jordán, la cruz… y la resurrección.

No tenemos una imagen del Espíritu Santo y utilizamos símbolos: la paloma, el fuego, el viento… El Espíritu no se deja fotografiar ni atrapar. Para sentir su presencia hay que dejarse llevar por él. El Espíritu se deja sorprender cuando nos mueve, en el bien que nos hace.

¿Cómo detectar la presencia del Espíritu en el mundo? Parece que Dios es el gran ausente en el mundo, pero tenemos indicios y huellas de su paso. Pentecostés fue un momento crucial. Pero hay muchos otros momentos: debemos vivir la mística “de los ojos abiertos”. Dios mío, si estás en todas partes, ¿cómo es que yo siempre estoy en otro lugar?

El Espíritu Santo “es Señor e infunde la vida”. El papa Francisco nos dice que hay tres palabras que expresan su acción: novedad, armonía y misión.

Es nuevo porque nos invita a convertirnos y a cambiar de vida. Es armonía porque nos invita a la comunión con los demás. Y es misión porque nos lanza a evangelizar. Siempre es posible rezar, amar, perdonar y empezar de nuevo. Siempre es posible sembrar semillas de luz en el mundo, en medio de nuestra vida cotidiana, en las pequeñas cosas.